Como el Congo ama la Tierra,
el amor sufre en la mente;
y quién ama lo padece, no importa
por lo que sea,
que hay motivos suficientes.
¡Sea el amor sin aduanas;
entra y salga, sin ambages
y se grabe en el recuerdo!
Cuando tragedias sorprenden,
el amor sublime habla;
se palpa que es verdadero,
lo que lamentan las almas.
¡Que se nos note, sea un hecho!
Hoy es día que no te tengo
y no sé dónde te hallas:
¿Bajo las sombras del valle?
A tu muerte sobrepuesto,,
lucharé por la esperanza;
también soporto la envidia,
si, en otro lugar, divagas
¿Qué es exactamente amarte,
si. tan solo, fuera un lance
de la vida cotidiana?
¿Es como un músico altivo,
sin concebir que haya otro,
muy superior, en la fama?
¿Cómo aquel cura de pueblo,
aferrado en el domingo
sin contar con otro día?
.
¿Es así como el soldado puede,
tenerlo todo muy claro,
que el amor está escapando,
porque falla la vigía?
¿Notan que vivo y respiro?
Ora, paso de la muerte, si es que yaces,
sin tu vida,
en el valle de la sombra;
ora, paso de la envidia,
si es que pisas otra alfombra,
y usas sábanas de lino,
en el calor de su alcoba.
¡En tiempos de abundancia, pido,
ponerme en forma intensiva
y lo que quiera obtendré, al llegar la carestía!
Y, estando mi copa llena, que la borrachera
evite,
para litigar con vista,
y abatir al enemigo que interfiera en nuestras
vidas.
Nos iremos a la playa que dijimos.
¡Que los sueños, sin vivirlos, no son nada!
Porque el amor es sublime, tú lo hiciste;
y es, por ello, que se note, como vivo,
y también, como respiro…
¡Dulce hada, tócame con tu varita!
doctorpoeta
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