VACACIONES. CONSEJOS SOBRE CONVIVENCIA FAMILIAR CON MOTIVO DEL TRASLADO TEMPORAL HACIA UN LUGAR NO HABITUAL, HORARIOS, COSTUMBRES, ALIMENTACION,
CONCILIACION PROLONGADA, MOBILIARIO, AMISTAD, EVASION, etc.DISTINTAS A LAS HABITUALES.
Las consecuencias pueden ser, más o menos acusadas o bien no existir ningún tipo de disfunción. Depende, en gran medida, del grado de maduración psicoafectiva que exista en padre, madre o ambos y el moldeamiento del carácter de los niños, directamente relacionado con el estado madurativo y normativo de los papás.
La maduración es un proceso que se va instaurando a lo largo de nuestra vida y no sólo lo van moldeando los años y la experiencia, sino también los esfuerzos para entendernos con nosotros mismos y comprender a los que nos rodean. Esto implica exigencias de autodisciplina de las que fructiifique.un adecuado estado de autodominio, en base a una formación adecuada y un equilibrio emocional estable.
La inmadurez, de los padres, perjudica gravemente a sus hijos. Hay casos de madurez consolidada en los que, siendo la norma evitar la «descarga emocional» sobre los seres más cercanos y queridos, de forma eventual y en alguna circunstancia concreta, aparezcan reacciones, que todos asumimos perjudiciales para los niños; v.g. presenciar discusiones y peleas entre sus papás que so son esporádicas conllevan un perjuicio relativo. Pero, si son consecuencia directa de reacciones sin control atribuíbles a la citada inmadurez, las consecuencias pueden hacerse irreversibles, tanto en el domicilio habitual como en el provisional, donde generalmente, se agravan por la frecuencia y cercanía. Existe demostración clínica que, en período vacacional, tales realidades se intensifican en frecuencia y alcance, por lo que es importante aconsejar por los profesionales clínicos y psicológicos conocedores de la problemática familiar, la opción de otro tipo de evasión. La atmósfera de controversia y el ambiente enrarecido, amenaza la seguridad del niño, le frena la maduración emocional, le hacen temeroso y le despiertan respuestas compulsivas, como morderse las uñas, comerse los mocos, mojar la cama, dormir con pesadillas, sonambulismo y fobias a la oscuridad. Se suelen asociar a fracaso escolar, en es etapa y a otras alteraciones de relación y afectividad.
La asistencia a la pareja que decida tener hijos, debe incluir por protocolo, una evaluación del dintel madurativo de ambos y si es insuficiente, establecer pautas y técnicas de rehabilitación.
Feliz veraneo.
doctorpoeta
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