
AMANECE, QUE NO ES POCO
Avanzando, por la hora más propicia,
llega el alba y huele mucho a dislocado;
ya nos falta que saltemos de la cama
y recemos….
Santiguados, en pijama, calentitos,
de la mano,
sin los ritos de la noche, que se apaga,
caminemos;
en la rosa de los vientos confiemos
y nos lleve,
desde el sueño más somero,
a la antesala del Cielo,
por las cumbres de los sueños más
humanos.
doctorpoeta y esposa