Rezo para que des, toda tu luz, a
nuestros ojos
y podamos ver claro el sendero,
en este ambiente profano,
que reniega de la atávica oración.
Cuando, nuestra suerte entre en riesgo,
muéstranos, con tu luz, el lugar y guíanos,
justo allí,
al remanso donde, a salvo, soñaremos.
Que tu fulgor vislumbre, con nitidez,
el ritmo unísono de nuestros corazones
quedando soldado su nexo.
Destaca, entre todos los carros que salen de noche,
tu luz que, eterna, se ofrece
Y postrados pidamos, que renazca la fe
en tu rito del cielo,
saltando allende las sombras, que enturbian el día.
Guíanos con tu brillo, al bendito lugar
que iremos con sed, para estar más seguros.
¡Soñamos con un mundo sencillo;
Guíanos a ese mundo de justicia y de esperanza,
de prudencia y fortaleza, paraíso que espera.
¡Cada cuál que dé la mano a su cercano,
y avancemos con la fuerza que nos dan,
la paz, la fraternidad, el cariño y la lealtad.
¡Te pedimos, bella estrella, que la vida sea
normal;
es deseo que te imploramos
al mirarnos desde arriba
sin que tu fulgor se apague!
¡Te pedimos, por favor que, cada cual, viva
su amor, sin engaños ni prejuicios;
que cada una de las almas encuentre,
en torno y dentro de sí, otra alma a la que
amar.
Esta es nuestra oración,
como suplican los niños
que quieren tranquilos jugar y levantar su castillo
donde nadie, ni las olas,
lo reduzcan a arenal.
Tú le alumbras esa playa.
Oremos, pues, para mantener tu brillo;
pedimos seguridad, en nuestro santo lugar
que, con tesón, iluminas, y nos lo quieren nublar.
¡Líbranos de todo mal!
doctorpoeta, amén