
¡BAJA CONMIGO A LA PLAYA!
¡Mi tesoro, venga, no lo dejes
para luego
y haz un castillo de arena!
Quisiera verte empolvado,
en la inocua travesura
de tu ingenio y de tus juegos.
Una pesada cadena,
sin notarlo, te has colgado;
es osada y adictiva,
la llaman, “tecnología”.
maravilla que dirían.
Pues te traba cada paso;
tanto absorbe y paraliza
que te arroja de tu mundo,
a un submundo que esclaviza.
¡Padre, madre!,
¿daríais a vuestros hijos,
para, su mente, “lavar”
pastillas de anfetamina?
¡Está muy tranquilo el mar!
doctorpoeta
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