PASARELA

La brisa matinal, abre su mano

y mesa tu cabello largo;

el trino de la alondra,

en arpegio, con mi suspiro,

marca el paso de tu marcha altiva.

Al parpadeo de tus ojos,

se acaman las mieses del estío

y giran las aspas del instinto;

y a tu paso,

los pétalos de mi alma, de abren,

flagelados por tus pestañas;

Un parterre de petunias,

ensalza el clamor del claroscuro

que forma tu tez morena,

con el rayo de sol, que levanta la

mañana.

Y de noche,

cuando el campo calla,

el coro de estrellas,

una serenata canta

y el fulgor de un aleluya,

nos deslumbra, en nuestra estancia.

doctorpoeta

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