
AGRESIVIDAD Y CONDUCTAS ANTISOCIALES
El incremento de la casuística podría explicarse desde la óptica del fracaso social, que arremete contra la vulnerabilidad infanto-juvenil, y/o por la interacción de un trastorno psiquiátrico. Sería imprescindible, pues, una evaluación detallada para determinar un diagnóstico razonable.
En un contexto psiquiátrico cercano, se observa más inclinación a la agresividad en pacientes con retraso mental (en su acepción más amplia), en el síndrome hiperactividad-déficit de atención, así como, con menor frecuencia e intensidad, en los trastornos generalizados del desarrollo (autismo, Asperger, síndrome de Rett y el denominado “trastorno desintegrador de la infancia”).
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros