ESTÚPIDO ANACRONISMO
Me acomplejo sobremanera porque, siendo el vocablo «FASCISTA» uno de los más oídos últimamente y utilizado como arma arrojadiza, en serio, no he tenido ocasión de saber qué significa.
Si con él se quiere señalar, en la Europa del siglo XXI, a «quienes defienden la superioridad de la raza y la patria, y utilizan la violencia contra los que considera enemigos de la nación y sus actitudes tienden al personalismo, militarismo y corporativismo», nunca he tenido el disgusto de tropezarme con persona, animal o cosa que se arroguen tales «atributos».
La confrontación democrática de ideas debe ser elegante, empleando un lenguaje correcto, respetuoso y argumental.
Si es considerada «fascista» mi sugerencia, seguro que voy a comprender, de una vez, el por qué de lo kafkiano del calificativo.
El problema es cultural; la solución no interesa y sí el bramido de los voceros
doctorpoeta