
¡VAYA DON, QUE DIOS TE DIO!
¡Es preciso, compañera,
que a mis versos pongas rima;
busco cuadrar con «pasión»
y sólo una mujer podría.
Los tienes que recitar,
pues tu tesitura es bella
y de tal fuerza expresiva, que abrirá mi corazón!
Rendido, a tus pies, se inclina el vate doctorpoeta