INTERFLORA

Hora Del Té, Poesía, Café, La Lectura, Ocio, Mesa, Copa

DE TOMAS BEVIA A ANTONIO C. RODRÍGUEZ. Julio de 1997

Con orgullo, recibí aquel poemario, compuesto en tu etapa creativa, que yo bauticé como gentil. Ávido, recité el primer poema; quise reproducir, con mi voz, tu sentimiento, tan genial, como incomparable; creo que el intento, no fue baldío, porque, en el hueco vacío de mi cráneo, percibí un súbito encendido de luz, que desperezó el centro neurálgico de las sensaciones. Y, admiré, amé y me enganché a tus poemas, del primero al último; eran, a veces, como vuelo de ruiseñores de sonoras cadencias; otras, bandadas de blancas palomas, que esparcían rimeros de paz; otras, bandadas de golondrinas vestidas de azul marino con camisas blancas como la nieve. Surgían de tu espíritu, como bocanadas de inspiración, brotaban de tu pluma, cargada de tinta carmín, como melodías de pétalos de rosa. Tuve que ponerme gafas oscuras para que, sus destellos, no ofuscaran las retinas de mi alma, aunque el clamor rutilante de estrellas, dejaba encandilado mi pobre intelecto.

Me pediste que compusiera un prólogo para este libro maravilloso, mas no pude hacerlo; lo intenté una y mil veces, pero siempre acabó en la papelera; lo encontraba, tan absurdo, como la osadía de una luciérnaga, de pálido resplandor, queriendo describir el fulgor de un lucero.

Introducción a mi libro Reflexiones y poesías. Doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.