CON OLOR A LA TIERRA MOJADA (PETRICOR)
Entre montes de pinares
y el infinito olivar,
posa La Manchuela bella.
Amaga una nube fugaz,
los matices de gris se rebelan
y hacia negra tormenta, se van;
pero, el musgo de piedras mojadas
y el perfume de tierra calada,
recomponen mi vista y la escena.
Y el pincel, a resguardo
entre ramas,
plasma, suave, el silencio
que clama
cuando baja la tromba, hacia el «mar».
Brinda, ahora, sus trazos de verde
cuando late la savia en las ramas
y una gama de lindos colores,
jubilosa, la vida proclama.
Llevo el cuadro colgado en mi alma
con la brisa y la lluvia que escampa;
el Aznaitín lo vigila
y hace guardia la Peña del Aguila;
pero al fin, va pasando la nube,
cuando el sol y arco iris la abran.
¡Nunca zarpa la linda Manchuela,
en los mares de plata, atracada!
Desde la torre a las Pilas,
de jilgueros, van bandadas;
de las fábricas, sirenas;
de la misa, campanadas:
todos cantando a «capella»,
mil recuerdos y añoranza.
@doctorpoeta