CARNE DE URNA
Día tras día, pido por las pobres gentes engatusadas que, con sacrificio y paciencia, esperan y esperan ese paraíso prometido que nunca llega. ¡Que accedan a la felicidad, sin ataduras y «milongas», pido al cielo por los siglos de los siglos, amén. Yo, en un tiempo, confié; pero vi que era mentira; mi hermano sigue en la espera y lo pudiera jurar: ¡Porque la vida es frugal, querría mi felicidad y ojalá que así lo fuera!
@doctorpoeta