En consulta atendí, ayer, a un varón de 5 semanas, primogénito cuyos padres, pálidos y ojerosos, me manifestaban su preocupación por los períodos de llanto, que, desde hace unos veinte días, presentaba su bebè, con ritmo diario y de predominio tarde-noche, por lo general más frecuentes e intensas después de las tomas de pecho. Tras estos episodios de inquietud e insomnio iniciales, tuvo agravamiento de los síntomas, con crisis de llanto intermitente, prolongándose hasta la madrugada. Los intentos por calmar al niño habían sido infructuosos, incluso recurriendo a TOMARLO EN BRAZOS y/o a METERLO EN LA CAMA con los cónyuges. La pareja VIVE SOLA, en su domicilio y su nivel socio-económico es aceptable. La madre toma, a diario TRES VASOS DE LECHE ENTERA Y UNA RACION DE QUESO.
El examen del niño no aportaba cambios patológicos, sino por el contrario, su aspecto era PLETORICO, ROLLIZO, CON CARA DE BEBE SANO Y FELIZ y con una evolución somatométrica y psicomotriz muy favorables. Su AVIDEZ al mamar venía siendo exagerada. Resolví que debía solucionar el problema, no sólo, a una criatura con EXCESO DE SALUD, sino también a unos padres, QUE POR SU POCA EXPERIENCIA Y SU EXCESO DE CELO, habían SOBREPROTEGIDO demasiado a su hijo; también por su estado de desesperación.
El diagnóstico parecía estar claro desde el principio. Las crisis de llanto intermitente, durante más de cuatro horas diarias, con reiteración de más de cuatro días semanales, coinciden con el llamado COLICO DEL LACTANTE GENUINO pero existen formas intermedias. Sus causas son controvertidas, desde la aerocolia (gases en el colon) por deglutir mucho aire el niño glotón; por la inmadurez fisiológica de los enzimas digestivos, en particular de la lactasa; por la poca tolerancia inicial a la leche de vaca; o por el efecto adverso de la actitud inadecuada del entorno familiar hacia el bebé; por el temperamento difícil del lactante de marca genética. En mi modesta opinión, creo que pueden concurrir una o varias de las hipótesis señaladas. Es muy importante valorar los antecedentes familiares sobre alergias o intolerancias alimentarias
¿Qué aconseja mi actuación ? Depende del alcance de propio caso, antecedentes, etc. En general, en formas moderadas, los más frecuentes, como el que nos ocupa, sugiero adoptar medidas escalonadas hasta llegar a la solución. Se ha de llegar pronto a ella, pero hasta entonces, la familia debe convencerse; un llanto tan vivo es indicativo de una óptima función del aparato respiratorio; la preocupación y el nerviosismo, siempre afectarían al bebé.
Las medidas clásicas, incluídas en el primer escalón, encaminadas a la expulsión de gases y heces: bañarlo varias veces al día, calor local en el abdomen, masaje, siempre en dirección hacia hacia el tórax, siliconas antiespumantes, antes de tomas alternas, evitar tomar al niño, en seguida en brazos y, por supuesto, nunca meterlo en la cama de los padres y ATENDERLO CON MAS TERNURA, CUANDO ESTE CALLADO.
En el segundo escalón, mantengo todo lo anterior y, además incluyo el uso de probióticos, en única toma diaria durante un mes, así como la dieta de la mamá, exenta de lactosa también durante un mes.
En el tercer escalón, sobretodo si hay antecedentes familiares y, el niño, sigue tomando pecho, incluyo la dieta materna exenta de proteínas de vaca.
En cuarto lugar, sería necesario recurrir a cambios alimentarios. El hidrolizado de caseína es comúnmente utilizado, con buenos resultados.
MEDICAMENTOS ANTICOLINERGICOS NUNCA DEBEN USARSE EN EL TRATAMIENTO DEL COLICO DEL LACTANTE.
doctorpoeta