¡Si por la vida, va el amor, bendito sea;
que mucha vida, para amar, siempre querría!
Más que nunca, lo adivino y lo presiento,
que no valen mil años, que es tanto tiempo,
más que un minuto fugaz de sentimiento.
Triste y sediento, mi corazón moría;
volvió a latir, tras un masaje de dulzura, y amor intenso.
La vida avanza por mar abierto;
y es que la mano del amor, mucho la empuja.
Y en la línea lejana se divisa:
Mi vida toda, canta, baila y, fuerte, besa.
Mi vida es, toda, un navegar sin queja alguna.
Sin ciclones, sin tormentas…
¡Con salero, alegre canta, cuando va llegando al puerto!
doctrorpoeta