¿Me toca ya irme y no he recogido?
Tan solo son flores; también son gemidos
y el bello retrato que luce sin brillo.
No hay nada en mi alforja, que no sufrí en
vano.
¡Me faltan latidos; me sobra la vida!
¡Contengo un suspiro y aprieto las manos!
doctorpoeta, que así sean.