PRÁCTICAMENTE IGUALES. YO DIRÍA QUE MEJORES
-¡Gracias, papá; mis recortadas y carnosas manos se pierden en la ternura de tus nudillos apretados; yo quiero abarcar las tuyas, las de mamá, las de mis guapos hermanos, las de todos y palmear al compás de nuestro himno de felicidad. Mis dedos, también mi mente, apenas alcanzan el anhelo de hacerse oír entre el clamor de la melodía, aunque aplauda al límite de mis fuerzas; es igual, lo importante es que mi ilusión, sintonice con la vuestra. Llevaré, siempre, el compás con la voz de mis caricias, con el eco de mi risa picarona, con mis vibrantes besos y con el latido rítmico, a veces soplante, de mi abierto corazón aunque de vez en cuando, con perdón, desafine con alguna que otra lágrima!… ¡Simple cuestión de genes!
¡Ah, voy a estudiar Medicina!
doctorpoeta, aleluya.
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