
¿Va a curarse mi obsesión por adorarte si es mi vida tu demanda inexcusable? Cuando hablas, tu decir, que es impecable, contra vientos y mareas, firmemente lo defiendes, cuando se entabla el debate. Nunca tejes con versiones, no te excusas con pretextos, ni lo enredas con segundas intenciones. Tu bondad te hace muy fuerte: me sostiene cuando intuye mi quebranto y si mi alma oscurece, más que pronto, la esclarece con la luz de su talante.
doctorpoeta