POR EL «INGENIO» SOCIAL, HACIA EL RIDÍCULO ESNOBISTA
Aunque nos «fuera la marcha» de la táctica ladina es, del todo, un imposible, que se descarte la idea: Nunca se podrá cambiar el mundo, sobre todo si es patraña, si no es por razón divina. Y, aunque tampoco queremos, nos cuesta elevar los hombros, ante tanta farsa impuesta, por interés de unos pocos. Se empezó con la «plandemia»; sepa Dios, por dónde acaba
doctorpoeta