ADVERBIO DE LUGAR
No me remitas tan lejos,
que mi ida no sea olvido;
me lo ordena tu silencio,
para nada comedido,
aunque creo que tienes celos.
Nunca tú me lo habías dicho,
porque tus palabras callan;
los ojos llevas al cielo
y, para que miren mi cara,
tirar de tu mano quiero.
-“Ni engaño, ni mal deseo,
soy leal en cuerpo y alma,
nunca dudes que te quiero;
en mi amor, siempre hay constancia,
soy tan fiel, como sincero”-
Tengo que tirar, con fuerza,
de tu mano y tu silencio:
tanto a la duda te aferras
que, con pena, tiro flojo
y la obsesión no destensa.
Yo te seguiré queriendo;
sé lo que por mí tu sientes,
aunque opongas resistencia.
¡No he hecho nada, no malpienses;
no dudes, de mi inocencia!
¿Para siempre ya me largo?
¡Me voy ya, no desesperes!
si te arrepientes de algo,
que será cuando te enteres,
abiertos tendré los brazos…
doctorpoeta