¿QUÉ ES LA BRONQUIOLITIS?
Se trata del conjunto de síntomas que aparecen, con más frecuencia, en el lactante y preescolar, como consecuencia de la acción del virus del catarro común, u otros, en las últimas ramificaciones del árbol bronquial y que hace, que la respiración sea más rápida y silbante (pitos).
Una vez diagnosticada tenemos que evaluar su pronóstico, que depende de la edad del paciente, manifestaciones clínicas, antecedentes familiares sobre broncopatía y atopia (alergia) signos derivados de la exploración; estos últimos son de evaluación del pediatra; la edad y síntomas, sí pueden y deben ser valorados, en un primer momento, por padres, entorno familiar, cuidadores, etc. para para que la respuesta, por parte de todos, sea lo más eficaz posible. El médico siempre tiene que imponer su criterio; lo que debemos es, estar un poco orientados sobre el lugar y la inmediatez o nó de su actuación.
El cuadro clínico, puede aparecer, con síntomas variables, pero pueden recopilarse en tres, las formas de presentación: la forma grave, la intermedia o moderada y la leve.
Lo que debéis saber es que, la forma grave, siempre, debe ser remontada en el medio hospitalario y precisa de inmediata atención en el Servicio de Urgencias Pediátricas. Y,¿cómo podéis sospechar, que estáis ante un caso grave?: Por simple observación, si percibís fiebre alta, estado de postración y agitación, llanto débil, aumento exagerado de la frecuencia respiratoria, latido rápido perceptible al contacto con la pared del tórax, pitos audibles, incluso a distancia, rechazo absoluto de las tomas de alimento, incluso de agua. Si, es imposible la asistencia en la cercanía, dirigiros, siempre, con calma, al Hospital más cercano. Al alta hospitalaria, se debe hacer un seguimiento, de forma ambulatoria, figurando en la historia todo lo acontecido.
En la forma leve, los síntomas son mucho más moderados; solo suele haber febrícula o ausencia de fiebre; el estado general, se mantiene, no existiendo postración ni agitación, la frecuencia respiratoria y el ritmo cardíaco pueden estar elevados, pero moderadamente; podemos escuchar los pitos, también a distancia; el llanto es enérgico y no existe rechazo absoluto de tomas ni de agua. La consulta puede realizarse de forma diferida, debiendo el pediatra prestar atención, además de al cuadro respiratorio, al catarro de vías altas, que siempre, en todos los casos, aparece como puerta de entrada a lo que, luego habría de ser una bronquiolitis; el motivo, evitar las frecuentes otitis seromucosas que también aparecen en el curso de la infección por el virus del catarro común. Desde mi experiencia, las bronquiolitis leves, no deben de ser subsidiarias de tratamiento con corticoides y broncodilatadores ya que son autolimitadas y no hay riesgo de daño en las paredes de los bronquiolos.
En la forma moderada, la asistencia también debe hacerse en consulta. La posición intermedia del cuadro, no se establece, de manera drástica, de forma equidistante entre la grave y la leve. Los padres deben saber que la ausencia total o parcial de los síntomas de alarma apreciados en la grave, sobretodo, la respiración demasiado rápida, la fiebre elevada, la postración y el rechazo de tomas, deben tranquilizar existiendo margen de espera relativo para la consulta diferida. Desde mi punto de vista, hay que incluir como bronquiolitis moderada, aquellos casos, no de alarma, pero que requieren un seguimiento especial, por la frecuencia más elevada de los episodios, por la intensidad de los pitos y por los antecedentes familiares.
En mi larga práctica, en estos casos de asistencia no hospitalaria a casos de bronquiolitis, el uso de broncodilatadores y corticoides, lo vengo sustituyendo por el empleo de Azitromicina, nó por su acción antibiótica, por supuesto. Su capacidad de alcanzar concentración máxima en bronquiolos y alveolos, asi como sus propiedades mucolíticas y bronquilodilatadoras, consiguen acortar el cuadro, con disminución notable de la disnea y pitos, en un tanto por ciento muy elevado, hecho que puedo constatar, a partir de la primera o segunda toma.
LA APARICIÓN DE DIFICULTAD RESPIRATORIA EN LA ETAPA DE RECIÉN NACIDO REQUIERE EVALUACIÓN HOSPITALARIA.
La bronquiolitis NO ES ASMA. En niños con antecedentes personales de atopia y familiares de atopia y o asma, hay que hacer un seguimento cercano, porque episodios reiterativos de bronquiolitis, podrían ser el anuncio potencial de padecer ASMA CRONICO.
Saludos cordiales.
doctorpoeta