Si me buscas y
las huestes del olvido,
me blindan.
Si me buscas
y en las huestes del recuerdo,
te afilias.
Si, aún, me encpuentras,
suspirando a tu suspiro,
respira,
porque tu aliento
abre brecha
en el asedio
y el mío
colma, tu anhelo,
de pasión enardecida.
¡Que no cese
el avance de tu almap
cuando, la mía,
de su argolla liberada,
se abre en flor,
de encarnado,
perfumada.
doctorpoeta