A MEDIA LUZ

ESTAR SOLOS

Regresa a mí del bullicio,
trae, a mi silencio, tu alma;
¡ambos solos; tú y yo! …
¡Seda nervios, ven en calma!
¡Un honor que yo te espere,
un placer que ya anhelaba!.

Vuelve aquí,
porque fallezco;
resucítame bailando,
bien juntitos, muy despacio
que, cuando el alma esté ardiendo,
bien le viene el ritmo lento,
punteado en la guitarra.

Y ¡cierto!, si tú lo quieres,
musitemos y brindemos;
alcemos cava y pactemos
un ansia de amor eterno,
sin despecho ni nostalgia;

entre suspiro y suspiro,
un te quiero, tragos, besos
y al segundo tintineo,
nuestra canción cantaremos;
baladas, algún bolero,
tangos que hablen de celos,
un tema de Manzanero
y moonwalk, bailemos suelto.

Si nos sentimos cansados,
en el diván posaremos
y para templar el fuego,
¡agua fresca, beberemos

Pasar mi mano yo anhelo,
por tu talle de sirena,
y su imponente labrado;
parece un reloj de arena,
cuyas formas, cuando ondean,
hacen que estremezca el tacto.

Llegada la noche al cierre
y el amor postergue el sueño,
yo mesaré tu pelo
y al tiempo que nos besemos,
apretaré tu cintura
para detener el tiempo.

¡Y mi dicha, que es notoria,
ahora que sólo pienso,
¡imagina el remanente,
cuando llegada la hora,
respiremos cuerpo a cuerpo
y un aroma, a incienso, llegue!.

doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

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