
La consideración ortodoxa de la sexualidad, pasa por tener claro cuales son sus objetivos: Además de su función biológica, conlleva una importante finalidad psicológica; la entrega debe ser, recíprocamente activa, evitando el marasmo y la pasividad y han de actuar con altruismo emocional deseando, mucho más, dar satisfacción que recibirla. Estas actitudes son imprescindibles para consolidar el lazo afectivo a través del mutuo agradecimiento, descartando la ultrajante sumisión.
doctorpoeta, que así sea.