
ERIGIR
Asombrado,
ante el encanto de leerte,
sin jactarte, muy humilde,
del decoro de tu brillo.
Es contraste, en este mundo
desconchado,
y de lustre, tan mal visto,
que el activo de tus rimas
esté en la mezcla,
enfoscando, prosa y verso,
con gran mimo.
Tapas las fugas,
de la gran fuerza expresiva,
cubriendo grietas, con destreza
y con masilla,
y dando yeso refinado, con paleta,
que va apagando las estrofas
encendidas.
Y barridos, el escombro y la ruina,
enjalbegas con color y con maestría,
desde aquello que es amor,
en rojo vivo,
hasta la cúpula final, en verde oliva
doctorpoeta