Mis alegatos deberían tenerse como brindis al silencio, en medio de esta vorágine de ruído furtivo que, no solo revienta los tímpanos, también el ritmo del corazón Gozaría el alma con la caución de la existencia; ahora estalla con el estruendo de la perversión.#doctorpoeta
— Antonio Carlos Rodríguez Armenteros, (@Acnogal32Carlos) April 8, 2024