CAPITULACIÓN

SALVOCONDUCTO

Irrumpiste con la enseña

de tu asombrosa belleza

y el recinto, enmudeció.

Hacia ti fue mi mirada,

en avance explorador;

noté que te diste cuenta

y vigilando tu estrategia,

esperé en mi posición.

Con un guiño me indicaste

que tu corazón cedió;

y abierto con mis suspiros

a latidos, entré yo.

¡Cuantioso botín de guerra,

que, firmado el armisticio,

lo compartimos los dos!

doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.