EPÍSTOLA MORAL

Querida amiga:

Merodeas por los regueros del

enojo

a riesgo de salpicarte;

aunque saltes, lo haces tarde

y el tropiezo, que es probable,

desaloja la fragancia, en un instante,

de tu talante tan festivo y abordable.

No hay que esperar lo que eres,

cuando, ello, lo  pretendes

porque llega y no lo esperas

o se aleja, aunque lo anheles.

No te valen, sin cristal,

las pupilas bien abiertas:

miras, con pena, la flor

que, marchitando, se cae,

aunque venga tu consuelo, de su agravio,

comparando, tu belleza y lozanía,

con su daño insuperable.

Merodeas por la fuente del pesar

y te salpica de daño;

aunque saltes, lo haces tarde

y el tropiezo, que es probable,

desaloja tu sonrisa en un instante.

Merodeas por la fuente del delirio

y te salpica su ensalmo;

aunque saltes, lo haces tarde,

y el tropiezo, que es seguro,

desaloja tu cordura, en un instante.

Atentamente, tu affmo.

doctorpoeta.

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.