FINDE: El lloro y el crujir de dientes

EN ROJO LA GASOLINA

 No tarda el día;

 cuela su luz por rendijas

 y mis ojos restregados,

 se espabilan;

la noche va alejando su rumor

cuando el gallo  desgañita

y el tañido de campanas,

por fulano que murió,

gimotean cuando repican;

despejado me aseguro

que, el finado, no soy yo

aunque, no es extraño,

¡bien podría!

Los anhelos de los sueños

desvarían

porque el alma lleva poca gasolina

y con sucia calderilla, es difícil

repostar.

Hago intentos de arrancar

para llegar a otra esquina

pero, al contacto girar,

hace el motor «gua, gua, gua»

y expiró la batería.

doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.