Tan inciso es tu sentir,
que abre mi sentimiento;

es como sangre de herida,
que, sin quererlo,
me has hecho.

Y, no puedo por más,
fijarme
y quedarme quieto;

cuando decido comer,
sólo un bocad, va dentro;
si mi remedio es dormir,
descabezo el primer sueño;
si me resigno a vivir,
más hemorragia presiento.

De tu apoyo, no me quejo;
si es de tu amor, mucho menos.
Me has querido transfundir
y, cuando el brazo,
yo he puesto,
tu Rh y el mío,
incompatibles, se han hecho.

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.