
LOS DERECHOS DE UNO TERMINAN DONDE EMPIEZAN LOS DEL OTRO
En las relaciones humanas, el recelo y la ruptura surgen, cuando una parte exige sus derechos y reclama, con vehemencia, los deberes de la otra. Todo cambiaría si cada cual actúa pensando, prioritariamente, en sus deberes para con los demás; en consecuencia, los derechos que le asisten, dimanan de los deberes asumidos, previamente, por él.
Este alegato, lejos de ser un juego de palabras, pretende ser una llamada a la justicia y a la lealtad; de asimilarse, podría prevenir muchas situaciones, desaforadas, indeseables y tantas veces criminales, que se están haciendo, genéricamente, estructurales.
«O amamos a todo el mundo, o nunca amaremos a alguien», esencial principio básico que, siempre, a partir del cuál, un proceso es cada caso.
doctorpoeta, muy buenos días, amigos
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