
EN DESAYUNO, COMIDA Y CENA
Hay ojos que sufren abiertos y ojos que gozan cerrados; los míos ríen, cuando lo suyo es llorar y lloran, cuando tendrían que reír; y surge la adversidad, estén cerrados o abiertos.
¿Y?…
¡Diantres!: no es fingimiento, ¡que no! ¡Es el mosqueo de mi frente, que los tiene desquiciados!
doctorpoeta
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