
A CONSUELO, CORAZÓN: ¡LA QUIMIO, SOÑANDO, SE PASA VOLANDO!
Florecerán las rosas
tan sutiles,
sobre el barro y la escoria
del parterre,
a la sombra de matas
de espinos.
Acuciante es reponer
de buena tierra
los bancales donde crezca
la sonrisa.
¡Que agua clara sea su riego,
que la rudeza del sol sea caricia
y que el viento, que es azote,
role, pronto, a dulce brisa!
¡VAMOS!
doctorpoeta
Comentarios recientes