AUNQUE PUDIERA ENTENDERSE
¿Por qué los ganglios nerviosos destruyen el pensamiento?
A la historia pasará aquel jardín endiosado, el edén de la igualdad donde tuvo Dios previsto, perfilando su proyecto, que su fronda inspiraría la primicia de los versos…
Fue culpable una manzana, sacada fuera de tiesto, de lo que después pasó: la condena de un proceso.
Se pensó en lo normal de ambos sexos; los días se suceden bien y la madre, muy pendiente de sus hijos, que anoche durmieron bien abrigados cien por cien, sin haber tenido en cuenta la bonanza que hace aun, a la altura de estas fechas. Dos mangas, cada chaval y el marido con pijama. Después de leche y tostada, los acerca al viste de colegial, porque tienen que aprender. “Todo es rápido, con nervios y toxinas han de haber”
Y los nervios, sin piedad, liquidaron una flor, bella flor del sentimiento; pero, muy unida al tronco, la fea flor de la tristeza, sin regarse, se quedó, ya no mustia y sin olor, toda entera, se secó.
¿Un jardín como la selva que, creyendo en los embrujos, se atormenta con los rayos, que acompañados de truenos, sin piedad, le manda el cielo?
¿Y el padrazo, no despierta?
¿Será este tiempo locuaz, como el arroyo en un sueño, como las penas huyendo de los «cuerpos de Cajal», que rajan la voluntad y la privan de destreza?
La maldad, ahora acelera, cuando no existan fronteras. Tal vez, los monos quisieran, cuanto antes redactar que “esto es, la puta mierda” y sin tener solución. Porque fatal se pensó, ni llega ni se le espera y lo que es mucho peor, su esperanza dislocó y ni Dios, salvar pudiera; mucho menos, el chamán.
@doctorpoeta