Una de las secuelas, que más me preocupa, observadas en pequeños y jóvenes cuya personalidad está padeciendo, es que sus emociones, ocupadas patológicamente en su trastorno, dejan de preocuparse por las emociones de los demás. ¡Horror para la convivencia!#doctorpoeta
— Antonio Carlos Rodríguez Armenteros, (@Acnogal32Carlos) March 21, 2024