Nunca quisiera estar ciego cuando he de evaluar el horror del sufrimiento; porque quiero ver, de cerca, las reacciones de nostalgia, los ayes y los lamentos, en respuesta al improperio y hacer la comparación con los suspiros, y besos, frecuentes en el amor y en los más dulces momentos. Creo que con más calidad, escribiré sobre aquellos; más reales, más sufridos, más morbosos e inhumanos, más sobrios para rimar. El rigor, del argumento, aporta profundidad y el amor, con rosa roja, es lindo, superficial y capaz de empalagar.
@doctorpoeta