APERITIVO FILOSÓFICO
Debe darme por pensar y decir, a mi de ansiedad, que no puedo ser más de lo que soy o saber más de lo que sé. Nunca asumiré el argumento que, los demás, quieran deducir de mí. Nadie, como yo, puede conocer, a mí mismo, mejor que yo: y con mucho más motivo, por el carácter, enérgico y desplazable, de mi personalidad al que mi razón se debe. En las coordenadas, allá donde tengo que estar y que ser, no solo estoy; también, soy.
Mi existencia es impulsada por dos motores, llamémosles corazones: Aquello que, en mi pecho, late y lo que, en mi mente, progresa y ambos aportan razón de ser a mis razones o, tal vez, a mis sinrazones.
Y al tener claro que, mi afán por filosofar, es genuina labor de la mente, solo puedo definirme ahí, con latido independiente que me intentaría asistir, no solo cuando soy, sino también cuando estoy.
¡Me avisan para la cena, donde seré y estaré, cuando me hayan frito el huevo!
@doctorpoeta