AMOR PIADOSO
Porque, cerca, no te huelo
y mi olfato es consecuente.
Es un hecho que te observo;
tu corazón no se altera,
los latidos son corrientes,
aunque suba el sentimiento.
¿Eres, pues, la razón de mis desvelos
y la diosa de mis rezos?
Te tuve como mi hogar
cuando eras, tú, tu otra tú
y encantada, me acogiste.
Fui el okupa de tu alma
y, si ahora me desahucias,
mucho te voy a culpar
de mi corazón perdido
(Su pared se desgarró;
su amor, a odio, cambió,
el cardiólogo me vió
y muy serio, me rogó
que viviera más tranquilo)
Cuando no tenías maldad,
cuando todo estaba en paz,
cuando entonces me querías,
en tu mente yo existía
y ahora me da por pensar
que, también, en tu piedad…
¡Pero, ahora, ya lo veo!
Me doy cuenta, tomo nota
y empiezo mi marcha atrás.
@doctorpoeta