Sería una delicia para el sentimiento, que nuestra primera palabra por la mañana, y la última por la noche, fuese de ánimo, de aprecio, de alegría, de gratitud o de amor. Y, entre ambas, que hablasen la vida y los sueños. Es mi ardiente deseo.
doctorpoeta cree que no es mucho pedir ¡Buenos días, preciosidad!
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