SE HACE CANSINO EL VERANO
Sufre el campo, de los nervios,
por septiembre
y del árbol amarillo, caen las
hojas;
los peciolos, aventados,
se desprenden y van al suelo.
Es crujiente, si la pisas,
la alfombra que van formando
Si una rama se desprende,
no es, ni mucho menos, perenne;
se reseca, da en suelo
y yace inerte.
Es así como las frondas
inconscientes,
sean de ramas, sean sus
hojas,
pasan pronto, cuando el tiempo
lo requiere,
desde el verde, tan frondoso y reluciente
al tono gris, en mi estrofa impertinente.
#doctorpoeta