Poco premio mereciera una
rosa de papel
que, aburrido, muchas veces
la pensé por, algo, hacer.
Bella estampa, presumida,
luce una flor natural,
movida a pasos de vals,
porque un capullo se abrió
en el parterre de fuera.
Fue creciendo por el sol y por
el celo del riego…
¡Deshojaría, la primera,
la sacudida del cierzo,
no por mucho zarandeo!
Y esta rosa natural, preferida
del amor,
reparte aroma y color,
al llevar, de aquí hacia allá,
el donaire de su cuerpo!
¡Pronto la pondré en mi ojal!
@doctorpoeta