ESENCIAL LA RESILENCIA
En un niño deprimido hay que elevar su autoestima y se le debe alabar, y también recompensar, por su rol de actividades que pareciera normal y aunque aun no lo parezca . El castigo y malos modos, por una conducta mejorable, pudieran empeorar su sentimiento de fracaso, y aumentarle, por tanto, su estado desesperado; tampoco debe sentirse observado, de manera permanente; no eludir conversaciones ajenas a su afección es una medida excelente. El diálogo ha de ser muy ameno y variado, con los temas a elegir, dependiendo de su edad y también de su afición.
La terapia debe ser conductual con técnicas de Psicología; no se deben airear los resultados adversos; siempre se debe «aplaudir», pero insistiendo de nuevo hasta que surtan efecto. El entorno familiar y también el escolar, deben ser muy positivos y hay que saber valorar que sobre el 50% de niños con depresión tienen un progenitor con un trastorno afectivo.
Usar farmacología, es decisión del psiquiatra, como último remedio si el estado lo requiere, pudiera ser conveniente.
@doctorpoeta