
BRINDEMOS, AL FINAL POR LA FAMILIA TRADICIONAL CON EL DESEO DE QUE, EN LOS NUEVOS Y DIFICILES TIEMPOS, VUELVA A REIVINDICARSE COMO PRIMORDIAL ESTAMENTO, SALVAGUARDA DE LOS PRINCIPIOS DE ENTREGA Y SOLIDARIDAD.
Por tantas familias que se sientan aludidas y que piensen que esta institución debe continuar siendo reservorio de aquellos valores que, creyendo extinguidos, nunca van a dejar de ser. También por aquellas, en las que, resquebrajada su estructura, consigan buscar rápida respuesta y reencuentro con las armas del perdón y de la paciencia; también con su poder de desintoxicación, o dicho de otra forma, con la alegría y la felicidad.
Nada más. Las almas también quieren degustar un sorbito de cava, para que la concordia (CORAZON CON CORAZON) sea santo y seña de todas las buenas gentes.
Un beso de despedida a 2.022 y un abrazo de bienvenida a 2.023
doctorpoeta.
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