LA SUBLIME COMBUSTIÓN

A Mary, mi querida esposa, de la que me enamoro en cada instante. El manto de armiño cubre de majestad tu hermosura; desde el valle, diviso en tu alcor, cómo la brisa desarma con garbo, tu peinado de orfebre; El cabello, engastado en plata y oro,  exhibe la bandera y el blasón  que proclaman tu linaje. … Sigue leyendo LA SUBLIME COMBUSTIÓN