Para ser buen orador, siempre tendrás que aplicar: El EXORDIO, al comenzar. La NARRATIO, sin dudar. La DIVISIO, en general. Si eres cortés, aplicarás CONFUTATIO. Si las mociones comparas, y la tuya es la mejor, usarás la REFUTATIO, tras muy bien argumentar. Y al final de lo aireado, aportarás CONCLUSIÓ, declamada con agrado e incluso pedir perdón si no has estado muy claro.
Pienso que, también la incompetencia del llamado «progresismo», se puede manifestar en lo falaz del discurso El arte gramatical, de la Oratoria Oficial, que en su día brillante fuera, se lleva a degenerar. Es la «dicharachería», cutre, inope y pendenciera, que ya tiene su «afición» y una claque que te atruena.
Lanzan «consignas» en redes (anzuelos para crispar)…
¡Qué primores, vive Dios! ¡Pobre España y sus maneras!
@doctorpoeta