Ven, ven; por Dios, vente
que, por tu amor, mi corazón lucha,
muy guerrero y locamente
¡Te amo, te amo; deja de jugar y vente!
Vamos vamos, que tu juego esté presente;
te quiero toda mi vida te entrego.
¡Tienes que venir, te llamo;
ven, ven, ven; es mi corazón quien late,
con paciencia y dulcemente.
Cuando llega la noche, en tus besos,
siempre pienso;
con trenzas y en tus ojos, un pañuelo;
jugaremos días con noches…
Desde entonces, no me dejas.
¿Qué hiciste, de mí, chavala, qué
me hiciste,
que en tu juegos yo me pierdo,
sea que gane, sea que pierda,
y tan pronto, tú me encuentras?
#doctorpoeta