
Mal momento para el sentimiento, aunque la poesía prevalecerá; sólo podrá desaparecer cuando no quede ni rastro del alma en en un orbe encanallado. Nunca podrá ser alternativa la fascinación ofertada por los desalmados «efectos especiales».
La empatía emocional, en los nuevos tiempos, se pervierte por el efectismo tecnológico, y su reclamo seductor que desoye, sin piedad, los dictados del alma; la adición a lo substancial, con sus palpables daños colaterales, se impone a los principios de la esencia.
¡Dolor!
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros
Comentarios recientes