LA PARADOJA DEL MATERIALISMO DOGMÁTICO
La engañifa buenista se arma en una sociedad adocenada; promete con ostentación mesiánica el paraíso y con astucia (ingeniería social mercenaria), va inoculando dosis altas de dogmatismo en la gente, generando reacciones de pleitesía, perdurable a pesar de las continuas y sangrantes frustraciones, que no son evaluadas como perjuicios, sino como “gajes del oficio” (claro componente masoquista): «El advenimiento está por llegar, pero no importa; hay que mantener viva la esperanza». Entre otras muchas realidades, un buen análisis sobre el estado del ambiente social, el porqué de la carestía y de la calidad de vida, el aprobar estudiando y el “aprender a saber lo que vale un peine” pudieran ser actitudes para volver la oración por pasiva.
¡Lo que hay y Dios quiera que no dure!
@doctorpoeta