La despedida es ratificar el encuentro como algo importante, esperanzador, muchas veces, atento y lleva el mensaje que habrá más reencuentros. Frecuente, antes
Otra cosa es la huida, que causa abandono, que se hace con genio, con muy feos modales y siempre, en secreto; para nada, hay caricias. La causa es el miedo o la irreverencia; la grima y hastío; el odio, la envidia y la decepción. Se llega hasta el cisma, en breves momentos. El llanto no falta; hay, siempre, aislamiento. El acercamiento, si luego aparece, podría ser vehemente e incluso violento…
Muy frecuente, ahora, en el apogeo del esnobismo.
#doctorpoeta