Nunca se inculpe a nosotros
de las causas del follón;
más bien somos consecuencia.
Comprensión nos merecemos
y también resignación.
¡Que vamos quedando menos,
aunque legales y buenos,
es motivo de emoción!
Nunca se inculpe a nosotros
de las causas del follón;
más bien somos consecuencia.
Comprensión nos merecemos
y también resignación.
¡Que vamos quedando menos,
aunque legales y buenos,
es motivo de emoción!