
En la comunicación literaria, el autor, con la forma de la obra, describe las perspectivas por las que la acción se desenvuelve: predomina el paisaje.
Se estimula el sentimiento, transformado en sensaciones de matices variopintos, cuando el fondo va fluyendo por el “hilo” conectado a la mente del lector, predispuesta a la evasión, y sin embargo avenirse, complicarse o inmiscuirse en la “malla” que tramó la inspiración: predomina el paisanaje.
doctorpoeta